Un contenedor completo avaluado en 1,6 millones de dólares, que infringía la Ley de Propiedad Intelectual y amenazaba la salud pública, fue interceptado gracias a un operativo internacional por parte del Servicio Regional de Aduanas. Autoridades apuntan al impacto del comercio ilegal y llaman a la responsabilidad en el consumo.


